Worried about coronavirus? Visit our coronavirus hub to find out all you need to know.
×
Todos los artículos del glosario de Your.MD han sido revisados por doctores cualificados.

VIH y SIDA

Contents

Introducción

Las siglas VIH vienen del término “virus de la inmunodeficiencia humana”. Este virus ataca el sistema inmunitario, debilitando su habilidad de combatir infecciones y enfermedades. 

El SIDA es la fase final del VIH, en la que el cuerpo ya no puede combatir las infecciones.

Actualmente no existe una cura para el VIH, pero hay tratamientos que permiten que las personas con dicha enfermedad puedan vivir una vida sana y normal. 

¿Cómo se contagia el VIH?

El VIH no se contagia tan fácilmente como otros virus, tales como la gripe. 

El VIH se encuentra en los fluidos corporales de la persona infectada, incluyendo el semen y los fluidos vaginales, la sangre, el interior del ano y la leche materna. No se puede transmitir a través de la saliva, pero el contagio sí es posible si la saliva contiene sangre u otros fluidos corporales. 

El medio de contagio más común es el contacto sexual con personas contagiadas. Esto incluye sexo vaginal, anal y oral. Un estudio realizado por la Health Protection Agency indica que un 95% de las personas con VIH en el Reino Unido fueron contagiadas como resultado de mantener relaciones sexuales sin protección. 

Otras formas de contracción incluyen:

  • usar una aguja (o cualquier otro objeto que se inyecte en el cuerpo) contaminada para inyectarse droga
  • transmisión de la enfermedad de la madre al bebé, ya sea durante el embarazo, el parto o la lactancia

Lea más sobre qué causa el VIH.

Hacerse las pruebas

La única manera de saber si tiene VIH es haciéndose la prueba. 

Si cree que hay alguna posibilidad de que tenga VIH, debe hacerse las pruebas inmediatamente. Cuanto antes se detecte, más probabilidades hay de que el tratamiento tenga éxito. 

Existe un tratamiento de emergencia, conocido como profilaxis posexposición, que puede evitar la infección si se toma en un periodo de tres días de haber estado en contacto con el virus. 

Una vez que esté infectado, pueden pasar semanas hasta que el virus sea detectable en las pruebas, con lo que es recomendable que repita los análisis unas semanas después.

Las pruebas del VIH se pueden realizar en una gran variedad de lugares, como ambulatorios, centros o clínicas de salud sexual o centros de planificación familiar. 

Puede recibir sus resultados en horas, días o semanas, dependiendo de dónde se haga la prueba. 

Si su prueba es positiva, le referirán a una clínica especializada en VIH para hacerle más pruebas y así determinar qué daños está haciendo el VIH en su sistema inmunitario. También le ayudarán a decidir qué tratamiento es el más conveniente para usted.

Hombres gays y bisexuales 

El VIH es desproporcionadamente más común entre hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres. Por este motivo, es recomendable que los hombres que tienen sexo con hombres se hagan las pruebas anualmente, sobretodo si cambian de pareja sexual, tienen múltiples parejas sexuales o prácticas sexuales inseguras. . 

Vivir con VIH

Aunque actualmente no exista una cura contra el VIH, hay tratamientos disponibles y cada vez más efectivos. Estos permiten que las personas con el virus puedan vivir una vida normal y sana. 

Estos medicamentos,, conocidos como antirretrovirales, funcionan al ralentizar el daño que el virus le hace a su sistema inmunitario. Puede tomarse en forma de pastillas, la cuales deben tomarse a diario. 

Es recomendable que haga ejercicio de forma regular, siga una dieta sana, no fume y reciba la vacuna para la gripe anualmente, además de la vacuna contra el neumococo cada cinco años. Esto disminuirá los riesgos de desarrollar enfermedades graves. 

Una persona con VIH desarrolla SIDA cuando su sistema inmunitario ha dejado de funcionar del todo y sufre una enfermedad que pone en riesgo su vida, como por ejemplo el cáncer. 

Lea más sobre vivir con VIH.

Prevención del VIH

El VIH puede afectar a cualquier persona.

La mejor manera de prevenir el VIH es practicar sexo seguro, usando preservativos. Si usted se inyecta drogas, no comparta las jeringuillas ni ningún otro artilugio, como las cucharillas o bastoncillos.

¿Qué tan común es el VIH?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que alrededor de 34 millones de personas en el mundo viven con VIH. 

El virus es especialmente común en países del África Subsahariana, como Sudáfrica, Zimbabwe y Mozambique.

Lea más sobre:

  • los síntomas del VIH
  • qué causa el VIH
  • cómo tratar el VIH

Síntomas

Los síntomas más comunes son:

  • fiebre 
  • dolor de garganta
  • erupciones cutáneas

Otros síntomas pueden incluir:

  • cansancio
  • dolor en las articulaciones
  • dolor en los músculos
  • glándulas inflamadas

Estos síntomas, que pueden durar hasta cuatro semanas, son señal de que su sistema inmunitario está intentando combatir el virus. También puede que estos síntomas sean causados por otra enfermedad, no necesariamente el VIH.

Sin embargo, si tiene varios de estos síntomas y cree que ha estado a riesgo de contraer el VIH, debería hacerse las pruebas. 

Después de esto, el VIH normalmente no causa ningún síntoma en años.

Durante este tiempo, conocido como VIH asintomático, el virus continúa expandiéndose y dañando su sistema inmunitario. 

Este proceso puede durar hasta 10 años, durante los cuales usted se sentirá bien.

Fase avanzada o SIDA

Si el VIH no se trata, acabará debilitando la habilidad de su cuerpo de combatir las infecciones hasta el punto en el que se volverá vulnerable a las enfermedades. 

Esta fase de la enfermedad se conoce como SIDA, aunque los médicos ahora prefieren referirse a esta enfermedad como fase avanzada del VIH.

Normalmente, una persona con fase avanzada del VIH siente:

  • cansancio persistente
  • sudores nocturnos
  • pérdida de peso
  • diarrea persistente
  • visión borrosa
  • úlceras en la boca o la lengua
  • tos seca
  • dificultad para respirar
  • fiebre de más de 37°C (100°F) que dura semanas
  • glándulas inflamadas, que duran más de tres meses

En esta fase usted sufrirá un riesgo alto de contraer enfermedades que arriesguen su vida, como la tuberculosis, la neumonía o algunos tipos de cáncer. Muchas de estas enfermedades, aunque sean serias, se pueden tratar y lo más probable es que su salud mejore si empieza el tratamiento para el VIH.

Lea más sobre cómo se trata el VIH.

Causas

El VIH es un virus contagioso, independientemente de si la persona siente algún síntoma o no. Las personas con el virus son más contagiosas en las primeras semanas de su infección. 

Contacto sexual

El virus del VIH se contagia más fácilmente a través del sexo vaginal y anal sin protección. También es posible contagiarse al practicar sexo oral sin protección con una persona portadora del virus, pero este riesgo es mucho más bajo que por sexo vaginal y anal. 

Si la persona portadora del virus es la que está practicando el sexo oral en otra, le puede contagiar el VIH a la persona recibiéndolo si hay sangre en su boca. Si la persona portadora es la que recibe el sexo oral, la persona que lo practica se puede contagiar con el semen, el flujo vaginal o son la sangre (si se da) de esa persona.

Otras formas de transmisión

Otras formas de contagiarse del VIH incluyen:

  • compartir agujas, jeringuillas y otros artilugios para inyectarse droga
  • compartir juguetes sexuales con alguien infectado con VIH
  • de madre a bebé, ya sea durante el embarazo, durante el parto o dando el pecho
  • al pincharse con una aguja infectada por accidente, en el caso de las personas que trabajan en centros de salud (ambulatorios, hospitales, etc…), aunque esto es extremadamente inusual
  • transfusiones de sangre (lo cual es extremadamente inusual en los países desarrollados, pero continúa siendo un problema en países en vías de desarrollo)

Cómo se transmite el VIH

El VIH no se transmite tan fácilmente como otros virus, ya que no se transmite por el aire, como la gripe. 

El VIH vive en la sangre y algunos de los fluidos corporales. Para contagiarse del VIH, uno de esos fluidos de una persona contagiada tiene que entrar en contacto con su sangre. 

Los fluidos corporales que contienen suficiente VIH como para contagiar a alguien son:

  • el semen
  • los fluidos vaginales, incluyendo la sangre menstrual
  • la leche materna
  • la sangre
  • la mucosa del ano

Otros fluidos corporales, como la saliva, el sudor o la orina, no contienen suficientes cantidades del virus como para infectar a otras personas. 

Las entradas del virus a la sangre son:

  • el revestimiento o el interior del ano y la vagina
  • el revestimiento de la boca y los ojos

No se puede contraer el VIH de una persona contagiada a través de:

  • contacto con su piel sana y sin heridas 
  • su saliva (a no ser que tenga sangre)
  • sus estornudos
  • compartir bañera, toallas o cubiertos
  • usar los mismos baños y piscinas
  • hacerles el boca-a-boca
  • a través de contacto con animales o insectos como los mosquitos

Si un portador del VIH sangra por la boca (por ejemplo, si tiene una úlcera abierta, una llaga o un corte), las probabilidades de contagio por besos son muy reducidas. El contagio de VIH por mordeduras es extremadamente inusual; solo se han documentado un par de casos. 

Cómo infecta el cuerpo el VIH

El VIH infecta las células del sistema inmunitario (las defensas naturales del cuerpo), haciéndolo incapaz de combatir las infecciones. 

El virus accede al cuerpo a través de las células CD4 del sistema inmunitario, las cuales protegen el cuerpo de varios tipos de bacterias, virus y otros gérmenes. 

El VIH utiliza las células CD4 para hacer miles de copias de sí mismas. Estas copias, entonces, abandonan las CD4, eliminándolas en el proceso. 

Este proceso continúa hasta que, al final, el número de células CD4 es tan bajo que su sistema inmunitario deja de funcionar. 

Este proceso puede durar hasta 10 años, durante los cuales usted se sentirá bien. Lea más sobre los síntomas del VIH.

Personas en más riesgo

Las personas en mayor riesgo de contraer VIH son:

  • los hombres que han tenido relaciones sexuales sin protección con otros hombres
  • las mujeres que han tenido relaciones sexuales sin protección con hombres que tienen sexo con otros hombres
  • las personas que se inyectan drogas ilegales
  • las personas que han tenido relaciones sexuales sin protección con alguien que se haya inyectado drogas ilegales
  • las personas que hayan tenido otras ETS
  • las personas que hayan recibido una transfusión de sangre estando en África, Europa del Este, los países de la antigua Unión Soviética, Asia o América central o del sur

Tratamiento

Sin embargo, los tratamientos disponibles son cada vez más efectivos y permiten que las personas con el virus vivan una vida normal y sana. 

Medicación de emergencia para el VIH

Si cree que ha estado expuesto al virus en las últimas 72 horas (tres días), la medicación de emergencia puede que evite el contagio. 

Para que sea efectivo, se debe empezar el tratamiento (conocido como profilaxis posexposición o PEP) dentro de las primeras 72 horas de haber entrado en contacto con el virus. 

Cuanto antes empiece el PEP, más efectivo será. Lo ideal sería hacerlo a las pocas horas de haber entrado en contacto con el VIH. Si la espera es más larga, hay menos posibilidades de que el tratamiento sea efectivo. 

El PEP se ha vuelto popular, erróneamente, bajo el nombre de la “pastilla del día después para el VIH”. Esta descripción no es acertada, ya que el PEP es un tratamiento que se sigue durante un mes y que tiene efectos secundarios serios, además de que su efectividad no está garantizada. 

El tratamiento implica tomar las mismas medicinas que se le recetan a las personas que tienen VIH. Podrá conseguir PEP en:

  • centros de salud sexual o ginecólogos
  • hospitales (normalmente en urgencias)
  • si ya tiene VIH, acuda a su clínica especializada para conseguir PEP para una persona con la que haya tenido relaciones sexuales

Debe tener en cuenta que algunos médicos de cabecera no pueden recetarle el PEP.

Si su resultado es positivo

Si le han diagnosticado VIH, le harán análisis de sangre de forma regular para hacer un seguimiento del progreso del virus antes del tratamiento. 

Normalmente, no necesitará un tratamiento hasta que el virus no haya empezado a debilitar el sistema inmunitario. 

Esto se determina al calcular sus niveles de CD4 (las células de su sangre que combaten las infecciones). Se recomienda que empiece el tratamiento cuando la cantidad de células CD4 en su sangre sea de 350 o menos, tenga o no síntomas. También se recomienda el tratamiento si la cantidad se está acercando a las 350. 

El objetivo de este tratamiento es reducir el nivel de VIH en la sangre y evitar o atrasar cualquier enfermedad relacionada con su VIH.

Si tiene otra enfermedad

Si también le han diagnosticado hepatitis B o hepatitis C, se recomienda que empiece su tratamiento cuando el recuento de sus células CD4 sea menor de 500.

También se recomienda que comience el tratamiento lo antes posible si está recibiendo radioterapia o quimioterapia, independientemente de la cantidad de CD4 que tenga. Esto se debe a que dichos tratamientos suprimen su sistema inmunitario. Lo mismo ocurre con ciertas enfermedades, como por ejemplo:

  • tuberculosis
  • nefropatía (enfermedad en los riñones) relacionada con el VIH
  • enfermedades neurocognitivas (en el cerebro) relacionadas con el VIH

Medicación antirretroviral

El VIH se trata con medicamentos antirretrovirales (TAR), los cuales combaten la infección por VIH ralentizando la propagación del virus en el cuerpo.

Se debe aplicar una combinación de TARs, ya que el virus del VIH se puede adaptar y volver resistente a un solo tipo de TAR. 

Los pacientes suelen necesitar tres o más tipos de TAR. Eso se conoce como terapia antirretroviral combinada (TARGA) o terapia antirretroviral altamente activa. 

Algunas medicinas antirretrovirales se combinan en una sola pastilla. Por lo tanto, la mayoría de personas diagnosticadas con VIH toma una o dos de estas pastillas a diario.

Cada combinación actúa de forma distinta en cada persona, con lo que su medicación será personalizada para usted. 

Una vez haya empezado el tratamiento, lo más probable es que necesite tomar la medicación durante el resto de su vida. Para que el tratamiento sea efectivo, necesitará tomarlo a la misma hora cada día. 

Muchos de los medicamentos para el VIH pueden tener reacciones impredecibles si los toma con otros tipos de medicinas. Esto incluye hierbas medicinales (como la hierba de San Juan), drogas estimulantes (como la cocaína) o ciertos medicamentos de venta libre. Antes de tomar cualquier medicamento, asegúrese de consultar con su médico.

Embarazo

Se puede seguir un tratamiento de TAR para prevenir que una mujer embarazada le transmita VIH a su bebé.

Sin tratamiento, hay una entre cuatro probabilidades de que el bebé se contagie; con tratamiento, el riesgo es de menos de una entre cien. 

Gracias a los avances en la medicina, no hay un riesgo mayor de contagio por parto natural. Sin embargo, se sigue recomendando la cesárea en ciertos casos. 

Si tiene VIH, no le debe dar el pecho a su bebé porque puede que le transmita el virus a través de la leche.

Si usted o su pareja tienen VIH, pueden seguir tratamientos de fertilidad para poder conseguir un embarazo sin riesgo de contraer la infección, como por ejemplo con el lavado de espermatozoides.

Si no toma una de las dosis

El tratamiento del VIH solo funciona si toma la medicación a la misma hora todos los días. Si no toma sus dosis, aunque sea en pocas ocasiones, pondrá en riesgo la efectividad del tratamiento.

Necesitará desarrollar un hábito diario para poder encajar el tratamiento en su día a día.

Efectos secundarios

El tratamiento para el VIH puede tener efectos secundarios desagradables. Si tiene efectos secundarios graves (lo cual es poco común), puede que necesite tomar una combinación de TAR diferente. 

Algunos efectos secundarios incluyen:

  • náuseas
  • cansancio
  • diarrea
  • erupciones cutáneas
  • cambios de humor
  • aumento de grasa en algunas partes del cuerpo mientras que pierde peso en otras

Las personas con VIH pueden seguir su tratamiento con su médico de cabecera o con un especialista. 

Existen organizaciones que ofrecen apoyo a las personas con VIH, lo cual podría ser de gran ayuda.

Lea más sobre vivir con VIH.

Prevención

Es importante que siga tomando precauciones, incluso si usted y su pareja tienen VIH. Esto se debe a que podría contagiarse de otra cepa del virus que su medicación no puede controlar.

Es un crimen contagiar a otra persona intencionadamente, o transmitirle el virus aun sabiendo que hay probabilidades de que usted lo tenga. Ha habido casos en los que el acusado ha sido declarado culpable por contagiar a otra persona del VIH, con pena de cárcel.

Sexo

El VIH se puede contagiar a través de las relaciones sexuales vaginales o anales. También hay riesgo de transmisión por sexo oral, pero este riesgo es mucho más bajo.

El VIH también se puede contagiar al compartir juguetes sexuales con una persona contagiada. 

Vea las causas del VIH para más información sobre cómo se transmite el VIH.

La mejor manera de prevenir el VIH y las demás ETS es usar un preservativo para el sexo con penetración y un protector bucal para el sexo oral.

Preservativos

Los preservativos, ya sean masculinos o femeninos, están disponibles en una gran variedad de formas, colores, texturas y sabores.

El preservativo es el método más efectivo para protegerse del VIH y otras ETS. Se pueden usar para el sexo vaginal, anal y oral (si se practica en un hombre).

El VIH se puede transmitir antes de la eyaculación y con la secreción vaginal, además de por el ano. Por este motivo, es importante que se ponga el preservativo antes de tener cualquier contacto sexual entre el pene, la vagina, la boca o el ano. 

Lubricante

El lubricante se suele usar para aumentar el placer sexual y la seguridad, al añadir humedad a la vagina o el ano durante el sexo; puede hacer las relaciones sexuales más seguras al evitar causar daños o pequeñas heridas en la vagina o el ano por sequedad, y también puede evitar que el preservativo se rompa.

Para los preservativos, el mejor tipo de lubricante es el compuesto de agua en lugar de aceites (como la Vaselina o el aceite de masajes o para bebés), ya que el aceite puede debilitar el látex de los preservativos y hacer que se rompan.

Protectores dentales

Un protector dental es una pequeña pieza de látex que funciona como barrera entre la boca y la vagina o el ano, reduciendo el riesgo de contraer una ETS durante el sexo oral.

Los protectores dentales están disponibles en una gran variedad de sabores y colores, y normalmente vienen en dos formas:

  • una tira, que se puede usar para cubrir la vagina o el ano y se sujeta durante el sexo oral, ya sea por el que está practicando el sexo oral o recibiéndolo
  • una máscara con tiras elásticas, que se engancha en las orejas de la persona que practica el sexo oral, lo cual permite que las manos estén libres

Es importante que estos protectores se usen solo una vez y por el mismo lado, y que use un protector nuevo cada vez que vaya a practicar el sexo oral. Tampoco mueva el mismo protector de la vagina al ano o viceversa para reutilizarlo. . 

Compartir agujas

Si usted consume drogas que requieren inyecciones, no comparta las agujas ni jeringuillas con otras personas, ya que esto podría contagiarle VIH o cualquier otro virus que se transmita por la sangre, como la hepatitis C. 

Hay muchos centros de salud y farmacias que le pueden ofrecer programas de intercambio de agujas, para que usted pueda entregar las que haya usado y se las cambien por unas nuevas. 

Si usted consume heroína, debería considerar comenzar un tratamiento con metadona. La metadona se puede tomar en líquido, con lo que su riesgo de contraer VIH será mucho menos. 

Un médico, o un especialista en drogadicción, podrá aconsejarle sobre el intercambio de agujas y los programas del tratamiento con metadona. 

La vida con VIH

Impacto psicológico del VIH

Ser diagnosticado con VIH puede ser muy angustioso, y es común tener depresión y ansiedad a causa de ello. Su clínica especializada podrá ofrecerle programas de terapia psicológica para que pueda expresar sus sentimientos y preocupaciones y aprender más sobre la enfermedad. 

También puede ser de ayuda hablar con otras personas que tengan VIH, ya sea en un grupo de apoyo local o por internet.

Informar a otras personas de que tiene VIH

Informar a su pareja y parejas anteriores

Si tiene VIH, es importante que informe a su pareja actual y todas las parejas sexuales que haya tenido para que también se hagan las pruebas y, si es necesario, reciban tratamiento. Si no lo hace, podrían tomar medidas legales contra usted.

Algunas personas se pueden sentir enfadadas, tristes o avergonzadas al hablar sobre su VIH con sus parejas actuales o anteriores. Puede compartir sus preocupaciones con su médico o los especialistas de la clínica; ellos podrán aconsejarle sobre a quién debe informar y cómo hacerlo. 

Nadie puede obligarle a informar a las personas con las que haya tenido relaciones sexuales sobre su VIH, pero es altamente recomendable que lo haga. Si no se hacen las pruebas ni siguen el tratamiento, las consecuencias pueden ser devastadoras y pueden llevar a la muerte. 

Informar a su jefe

Usted no tiene ninguna obligación legal de informar a su jefe de que tiene VIH, a no ser que trabaje en el ámbito sanitario y realice trabajos invasivos. En este caso, debe informar a la persona encargada de salud ocupacional en su trabajo y evitar realizar dichos trabajos.

Si usted es un empleado y tiene VIH, puede que tenga miedo de que si informa a su jefe, se enteren todos sus compañeros o que le discriminen. Sin embargo, si tiene un jefe que le apoya, puede que contárselo le sea de ayuda; esto podría ayudarle a que su trabajo se adapte más a sus necesidades, o a que sea más fácil pedir días libres.

Embarazo

Si usted tiene VIH y se queda embarazada, póngase en contacto con su doctor especializado. Esto es importante porque:

  • algunos medicamentos contra el VIH puede hacer daño a su bebé, por lo que deberán revisar su tratamiento
  • puede que necesite medicamentos adicionales para evitar que su bebé se contagie

Sin tratamiento, hay una entre cuatro probabilidades de que el bebé se contagie; con tratamiento, el riesgo es de menos de una entre cien. 

Gracias a los avances en la medicina, normalmente no existe un mayor riesgo de contagio por parto natural en mujeres que tienen niveles de virus indetectables y que siguen el tratamiento adecuadamente. Sin embargo, se sigue recomendando la cesárea en ciertos casos. 

Puede debatir el mejor método para el parto con sus especialistas; usted tendrá la última palabra y, a no ser que haya circunstancias que hagan necesario practicar una cesárea, los médicos respetarán su decisión.

Si tiene VIH, no le debe dar el pecho a su bebé porque puede que le transmita el virus a través de la leche.

Si usted o su pareja tienen VIH, pueden seguir tratamientos de fertilidad para poder conseguir un embarazo sin riesgo de contraer la infección, como por ejemplo con el lavado de espermatozoides.

Infecciones oportunistas

Si los niveles de células CD4 en su sangre caen por debajo de 200, correrá el riesgo de contagiarse de muchos tipos de infecciones diferentes. Las infecciones que “se aprovechan” de un sistema inmunitario debilitado por el VIH se conocen como infecciones oportunistas. Sin embargo, si sigue el tratamiento correctamente, es poco probable que las sufra.

Los cuatro tipos más comunes de infecciones oportunistas son:

  • infecciones bacterianas, tales como la neumonía o la tuberculosis
  • infecciones por hongos, como la candidiasis y la neumonía neumocócica 
  • infecciones por parásitos, como la toxoplasmosis
  • infecciones virales, como la hepatitis

Las personas en la fase avanzada del VIH también tienen un riesgo más alto de contraer algunos tipos de cáncer, como el linfoma (cáncer del sistema linfático).

Neumonía

La neumonía es una infección bacteriana en los pulmones. A veces puede aparecer como una complicación de otra infección, como la gripe o el resfriado. Si no se trata, la neumonía puede tener consecuencias fatales, ya que puede expandirse a la sangre.

La neumonía se puede tratar con antibióticos. También hay una vacuna que puede protegerle de muchos de los tipos de bacterias que causan la neumonía. Las personas con VIH debería recibir esta vacuna anualmente. 

Tuberculosis

La tuberculosis es otra infección bacteriana en los pulmones. Alrededor del mundo, es la causa de muerte principal en las personas con VIH. La tuberculosis se puede tratar con antibióticos, pero algunas cepas de la enfermedad han desarrollado resistencia a esta medicación, con lo que puede ser más difícil de tratar.

Hepatitis

La hepatitis es una infección viral que puede causar daños en el hígado. Esto puede incrementar el riesgo de desarrollar cáncer de hígado. Hay tres tipos principales de hepatitis: hepatitis A, hepatitis B y hepatitis C. 

Hay vacunas disponibles para la hepatitis A y la hepatitis B, pero no para la hepatitis C. 

No compartir agujas ni jeringuillas y usar preservativos son las mejores maneras de evitar la hepatitis.

Candidiasis

La candidiasis es una infección por hongos muy común en las personas con VIH. Causa un flujo blanco en la vagina, la boca, la lengua o la vagina. 

Aunque es muy poco común que sea un problema serio, la candidiasis puede ser embarazosa y dolorosa. Se puede tratar con cremas fungicidas. 

Informe a sus especialistas si tiene brotes continuados de candidiasis, ya que esto podría indicar que los niveles de CD4 están bajos.

Neumonía por Pneumocystis

La neumonía por Pneumocystis es una infección pulmonar por hongos, que puede poner en riesgo su vida si no se trata a tiempo. Antes de los avances en las medicaciones contra el VIH, era la causa principal de muerte en las personas con VIH en todo el mundo.

Los síntomas incluyen:

  • tos seca y persistente
  • falta de aliento
  • dificultad para respirar
  • fiebre, en algunos casos

Si tiene síntomas de neumonía por Pneumocystis, debe informar a sus especialistas, ya que esta condición puede empeorar drásticamente sin previo aviso. Se puede tratar con antibióticos y, si sus niveles de CD4 están por debajo de 200, puede que le den antibióticos como prevención para evitar la infección. 

Cáncer

Las personas en la fase avanzada del VIH tienen un riesgo mayor de desarrollar cáncer. Se estima que una persona con SIDA que no recibe tratamiento es 100 veces más propenso a desarrollar cáncer que alguien sano. Sin embargo, con el tratamiento, el riesgo de desarrollar cáncer es el mismo que el de una persona sana.

Los dos tipos de cáncer más comunes en la gente con VIH son el cáncer linfático (una red de glándulas que forma parte de su sistema inmunitario) o el sarcoma de Kaposi (el cual puede causar que crezcan lesiones en su piel y puede afectar sus órganos internos). 

Contenido proporcionado pornhs.uk

Find this article useful?

Importante: Nuestra página web provee información útil, pero no puede sustituir el consejo de un médico. Siempre deberías buscar ayuda de tu médico cuando vayas a tomar decisiones sobre tu salud.

Prueba la aplicación
Image of a phone with the Your.MD app
3.000.000 de descargas
Image with a link to download the app for android devicesImage with a link to download the app for ios devices