Absceso mamario

Introducción

Un absceso mamario (o bulto en la mama) es una acumulación dolorosa de pus que se forma en el seno. La mayoría de estos abscesos se desarrollan justo debajo de la piel y son causados por una infección bacteriana.

Contenido

Introducción

Un absceso mamario es una acumulación dolorosa de pus que se forma en el seno.

La mayoría de estos abscesos se desarrollan justo debajo de la piel y son causados por una infección bacteriana.

Los abscesos mamarios son dolorosos bultos hinchados que suelen:

  • tornarse rojizos
  • sentirse calientes
  • provocar hinchazón en la piel que lo rodea
  • provocar subida de temperatura (fiebre)

¿Qué causa un absceso mamario?

Los abscesos mamarios a menudo están relacionados con la mastitis, una afección que causa dolor e inflamación en el seno y que generalmente afecta a mujeres que están amamantando.

En el proceso de lactancia, pueden surgir infecciones si bacterias se introducen en el tejido mamario o si los conductos lactíferos (pequeños conductos que transportan la leche) se obstruyen. Esto puede ser causante de mastitis y, de no tratarse, podrá resultar también en la formación de un absceso.

Ocasionalmente, mujeres que no están en periodo de lactancia también pueden desarrollar mastitis si las bacterias ingresan a los conductos mamarios a través de un pezón lesionado, agrietado o con un piercing.

Los glóbulos blancos son enviados para atacar la infección, lo que causa que el tejido de la zona infectada muera. Esto crea pequeñas áreas huecas que se llenan de pus (un absceso).

Consulte más acerca de qué causa un absceso mamario.

Cuándo acudir a su médico

Consulte a su médico si su seno se ha enrojecido y duele. Si tiene mastitis, es posible que le sean recetados antibióticos para combatir la infección.

Si los síntomas persisten tras el consumo de antibióticos, su médico puede que le derive a una ecografía, que confirmará si tiene un absceso mamario. Este tipo de exploración utiliza ondas sónicas de alta frecuencia para crear una imagen del interior de su cuerpo.

Tratamiento de un absceso mamario

Si tiene un absceso mamario, deberá drenarse (aspirarse). Los abscesos mamarios pequeños pueden ser drenados con una aguja y una jeringa. Con abscesos más grandes, puede ser necesaria una pequeña incisión para drenar el pus.

En ambos procedimientos, es normal que se administre analgésico local con la finalidad de adormecer la piel alrededor del absceso y, de esta manera, no se sienta dolor ni molestias.

Consulte más acerca de cómo se tratan los abscesos mamarios.

Causas

La mayoría de los abscesos mamarios son el resultado de una complicación con la mastitis, una infección bacteriana que causa el enrojecimiento e inflamación del seno.

La mastitis afecta generalmente a las mujeres lactantes, pero en ocasiones puede desarrollarse en mujeres que no están amamantando.

Las mujeres que no están en periodo de lactancia y fuman cigarrillos incrementan su riesgo de desarrollar mastitis. Esta condición en conocida como mastitis periductal.

Infección bacteriana

La mayoría de los abscesos son causados por una infección bacteriana. Generalmente la bacteria ingresa al seno a través de pequeñas grietas o roturas en la piel del pezón que suelen formarse durante el período de lactancia.

Las infecciones también pueden ser causadas por un aumento excesivo de bacterias que suelen existir de manera inofensiva en los conductos mamarios (pequeños conductos que transportan la leche). Este excesivo aumento de bacterias puede suceder si la leche estancada se acumula en un conducto mamario bloqueado.

Cuando las bacterias ingresan en su cuerpo, su sistema inmunitario (la defensa natural del cuerpo) intenta combatirlas enviando glóbulos blancos al área afectada. Cuando los glóbulos blancos atacan a las bacterias, algunos de los tejidos de la zona infectada mueren, creando una pequeña área hueca como una bolsa.

La bolsa comienza a llenarse de pus, formando un absceso. El pus contiene una mezcla de tejido muerto, glóbulos blancos y bacterias. A medida que la infección avanza, el absceso se hace más grande y mientras más pus se produce, más doloroso es.

Tratamiento

Debe visitar a su médico si su seno se ha enrojecido y duele.

Un absceso mamario es generalmente una complicación de la mastitis (inflamación de la mama).

Si tiene mastitis, es posible que le receten antibióticos para tratar la infección. Si sus síntomas no mejoran, deberá volver a consultar a su médico.

Si después de tomar los antibióticos su seno se siente duro, enrojecido o duele, puede que su doctor la derive a la unidad especializada en mamas a para que confirme el diagnóstico de un absceso mamario.

Generalmente, el diagnóstico se confirmará por medio de una ecografía. Este tipo de exploración utiliza ondas sónicas de alta frecuencia para crear una imagen del interior de su cuerpo.

Drenaje de abscesos mamarios

Si se confirma la presencia de un absceso mamario, suele ser tratado exitosamente por medio de su drenado.

Los abscesos pequeños pueden ser drenados con una aguja y una jeringa. Para guiar a la aguja generalmente se utiliza ultrasonido.

Para abscesos más grandes, puede ser necesaria una pequeña incisión directamente en el absceso para drenar el pus.

Durante ambos procedimientos es normal que se administre analgésico local con la finalidad de adormecer la piel alrededor del absceso para evitar que se sienta dolor o molestia. Normalmente, no es necesario administrar anestesia general a menos que el absceso sea particularmente profundo.

Diagnósticos de problemas en los senos

Acuda siempre a su médico si nota cualquier cambio en sus senos, tales como bultos en la mama o secreción (pérdida de líquidos) de los pezones. En algunos casos, estos síntomas podrían ser signos de cáncer de mama.

Si tiene algún bulto en sus senos será derivada a una clínica mamaria para una evaluación, que puede incluir una ecografía y una mamografía (radiografía de la mama).

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